(EUROPA PRESS) -
¿Por qué no crecen los brazos desde el centro de nuestro cuerpo? La cuestión no es tan trivial como parece. Vértebras, extremidades, costillas, coxis... en sólo dos días, todos estos elementos se forman en el embrión con la precisión de un reloj suizo. Intrigados por la extraordinaria fiabilidad de este mecanismo, los biólogos siempre se han preguntado cómo funciona exactamente. Ahora, investigadores de la EPFL (Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne) y la Universidad de Ginebra (UNIGE), ambas en Suiza, han resuelto el misterio. El descubrimiento ha sido publicado en el último número de la revista 'Science'.
¿Por qué no crecen los brazos desde el centro de nuestro cuerpo? La cuestión no es tan trivial como parece. Vértebras, extremidades, costillas, coxis... en sólo dos días, todos estos elementos se forman en el embrión con la precisión de un reloj suizo. Intrigados por la extraordinaria fiabilidad de este mecanismo, los biólogos siempre se han preguntado cómo funciona exactamente. Ahora, investigadores de la EPFL (Ecole Polytechnique Fédérale de Lausanne) y la Universidad de Ginebra (UNIGE), ambas en Suiza, han resuelto el misterio. El descubrimiento ha sido publicado en el último número de la revista 'Science'.
